lunes, 10 de mayo de 2010

Confrontación con mi docencia

Mi madre ha dicho que era “buena” para las matemáticas cuando niña. En la actualidad yo interpreto eso con haber obtenido buenas calificaciones en matemáticas. Recuerdo en el bachillerato que el tema de ecuaciones cuadráticas, un chico (que me gustaba) me explicó algunas cosas que no entendía del proceso de solución. No se si ello me llevó a estudiar la carrera de Ciencias de la Educación lo que si se, es que lo decidí desde joven, incluso “luche” por lograrlo ya que no era “bien visto” que una mujer saliera de la casa para estudiar. Me fui de un municipio a la capital del estado.

Antes de terminar mi carrera (a mis 20 años) me ofrecieron trabajo en un Centro de Cómputo de la universidad, donde hice mi servicio social. Al terminar mi carrera hace 27 años, decidí dejar dicho trabajo (actualmente pienso que hubiese combinado ambos físico matemáticas y computación) para dedicarme a la docencia, fue así como empecé en el nivel medio superior primero en Michoacán, luego en Tamaulipas y actualmente en Querétaro.

Ésta actividad me ha permitido crecer (ya que algunos ingenieros cuestionaban mi capacidad decían ¿mujer y matemática?) como persona, profesionalmente y mantenerme en contacto directo con la juventud, es un trabajo que me apasiona ya que me lleva a estar actualizada de mi especialidad, de la juventud y de la educación, puedo decir que he evolucionado profesionalmente en todos estos años.

Ver evolucionar a mis alumnos, verlos interesarse, escuchar sus comentarios, volver a verlos después de un tiempo como profesionistas, tener también a sus hijos como mis alumnos. Lo mejor es saber que me superaron y son profesionistas que ahora me enseñan en cursos de postgrado, o se encuentran de directivos o en centros de investigación. Ello me permite “verme” y decirme TIENES QUE SEGUIR y superarte a ti misma día con día.

La insatisfacción es cuando me siento impotente al no poder dar atención personalizada por tener tantos alumnos, o no poder explotar toda mi capacidad y mis conocimientos por decisiones administrativas como mini aulas.

1 comentario:

  1. ¡Qué tal Carmen!
    Es agradable saber que eres una persona que no se ha detenido cuando tiene una meta bien fija, independientemente de ser hombre o mujer; que bueno que desafiaste las costumbres de tu tiempo, eso habla de que eres una gran mujer. Efectivamente, es agradable haber dado clases a los padres y despues hacerlo con los hijos, es un gran compromiso, lo mismo me ha sucedido, coincidimos en muchos aspectos, también he tenido como conductores de curso o como jefes a mis exalumnos, pero sabes... eso me alegra.
    Adelante Carmen, porque tienes mucho que dar, por lo poco que te conozco, lo puedo observar. Adelante, sigue preparándote... Por México.

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